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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

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Sábado 

Realiza la 

actividad 

de la p. 39. 



Jesús lee en la 

sinagoga 



¿Puedes recordar algo que sucedió en tu iglesia que 
te ayudó a mantenerte cerca de Dios? Puede haber 
sido un canto especial, una lectura, un sermón o 

alguna otra cosa. Cuando adoramos a Dios, 
logramos conocerlo mejor, y él puede 
hablarnos acerca de sus planes para 
nosotros. Imagina un servicio de 
adoración como el que describire- 
mos a continuación. (Texto clave: 
Lucas 4:16-30.) 



Domingo 

Lee la historia "Jesús lee 
en la sinagoga". 

Conecta Dibuja un círculo en el cen- 
tro de una página de tu diario de estudio 
de la lección. Escribe el versículo para me- 
morizar a lo largo de la parte superior inter- 
na del círculo. Pega una ilustración de Cristo 
en el centro. Cada vez que estudies el versículo 
esta semana, dibuja la cara o bien escribe el 
nombre de alguna persona por quien estás 
orando. Dibuja una línea para conectar la 
cara o el nombre con la figura de Jesús. 

Ora Pide a Dios que te ayude a 

mantener los ojos fijos en Cristo en 
todos tus momentos de 
adoración esta semana. 




Jesús se levantó para leer las 
Escrituras. La gente de la aldea 
había estado comentando acerca 
de él, refiriendo historias sobre los 
enfermos que había sanado en 
otros pueblos. Ahora había 
vuelto a Nazaret 
donde había crecido. 
Ese día había más 
gente que de 
costumbre en la 
sinagoga. Toda la 
gente había oído decir 
que uno de su pueblo 
había regresado. 
Querían ver cómo 
había cambiado. 

Jesús, frente a 
los asistentes a la 



--isto en Motete 10 * 1 



"Bendeciré al Señor, 
porque él me guía, y en I 
íntimo de mi ser me 
corrige por las noches. 
Siempre tengo presente al 
Señor; con él a mi derecha, 
nada me hará caer" 





Lee Salmo 22:22 y 
Salmo 35:18. 

Piensa. ¿Qué significa la iglesia para tu vida? 

Planea. Pregunta a tus padres si puedes dirigir el 
familia el viernes de noche. 




sinagoga, abrió el rollo de las Escrituras. Todos guardaron 
silencio en espera de sus palabras. 

Jesús dijo que leería del libro de Isaías, en el lugar 
Martes donde el profeta dice: "El espíritu del Señor está 

Lee Lucas 414 al 16 sobre m '- Porc l ue me ha consagrado para llevar 

buenas noticias a los pobres; me ha enviado a 
anunciar libertad a los presos y dar vista a los 
ciegos; a poner en libertad a los oprimidos y a 

tantes de Galilea a la vi- ^ , ~ L . , . , ~ n /i 

anunciar el ano favorable del Señor (Luc. 
4:18-19). 

La gente se interesó en los pasajes 
presentados, por la forma como los leyó. 
Había hablado con autoridad, pero también 
lo había hecho con bondad. Cuando Jesús 
terminó de leer enrolló el libro y lo entregó al 
ayudante de la sinagoga y 
se sentó. Todos se 
preguntaban qué 
sucedería a 
continuación. 



sita de Jesús a su pueblo? 
¿Cuál te parece que es el 
significado de "lleno del po 
der del Espíritu" (vers. 14). 

Planea. Decide lo que harás 
en el culto de la familia; 
por ejemplo: leer, hacer 
una representación o 
hablar. Busca los pasa- 
jes bíblicos que 
piensas usar. 




Miércoles 

Lee Lucas 4:18 al 22. 

Escribe. En tu diario de 
estudio de la lección escribe 
los versículos 15 y 16 en tus 
propias palabras, en un lenguaje 
que usarías al hablar con tus 
amigos. 

Planea. Piensa en la oración que 
harás y en los himnos que cantarán 
en el culto familiar del viernes. Pide 
la colaboración de los miembros 
de tu familia para llevar a cabo 
el culto (por ejemplo, pide a 
tu hermano o hermana 
que dirijan los 
cantos). 



Jesús echó una mirada a su 
alrededor y comenzó a explicar lo 
que había leído. Dijo: — Hoy se ha 
cumplido esta Escritura delante de 
vosotros. Ustedes me están mirando y 
viendo a la persona de la cual se 
habla en el pasaje leído. 

La gente lo recordaba como un 
joven que podía arreglar sus muebles 
rotos. Ahora hablaba de 
arreglar corazones 
rotos. 

Caleb miró a Joel y 
le dijo que Jesús 
hacía que fuera fácil 
comprender las 
Escrituras. 





Pero no todos 
quedaron contentos con los 
comentarios que Jesús hacía acerca de sí 
mismo. Algunos se enojaron porque no había 
realizado un milagro ahí mismo. Querían más 
pruebas además de las historias que 
habían oído de Capernaum. Después 
de todo, habían conocido a ese 
hombre desde su niñez. 

Repentinamente se levantó uno de 
los ancianos y dijo enojado: 

— ¿Qué les sucede? 
¿Acaso ya olvidaron quién es 
Jesús? El no es mejor que 
nosotros. Es nada más que 
el hijo de José. 

— ¡Así es! — exclamó 
otro anciano — . ¿Por 
qué lo siguen como 
un rebaño de 
cabras? 




— Jesús ha hecho mucho bien. Nadie puede negar los 
sanamientos que ha hecho — observó otra persona. 

— ¡Bah! ¿Sanamiento? No ha hecho nada de eso aquí en 
Nazaret. 

Caleb vio que la gente estaba comenzando a formar bandos. 
Muchos apoyaban al primer anciano que había dado su opinión. 
La gente gritaba para hacerse oír. La sinagoga estaba alborotada. 

Nadie vio quién se había apoderado primero de Jesús, pero 
otros hicieron lo mismo. Lo empujaron afuera. El anciano dijo a la 
gente: 

— No podemos permitir que este hombre pretenda ser el 
personaje de Isaías. Tenemos que poner fin ahora mismo a esto. 
¡Llévenlo al barranco y despéñenlo! 

La multitud llevó a Jesús al barranco que había fuera del 
pueblo. Por un momento pareció que ése sería el final del 
ministerio de Jesús, en el mismo pueblo donde había crecido. La 
bulliciosa multitud se acercó al barranco. Pero repentinamente se 
detuvieron confundidos. ¿Dónde estaba Jesús? ¡No se lo veía por 
ninguna parte! No habían visto a los ángeles que lo habían 

acompañado en la sinagoga, habían 
permanecido a su lado durante el 

recorrido hasta el barranco 





Jueves 

Lee Lucas 4:23 al 27. 

Piensa. ¿Qué trataba de explicar Jesús 
a la gente con los ejemplos de Elias y 
Elíseo? ¿Has vuelto alguna vez a la ciudad 
donde vivías? ¿Cómo te sentiste? 

Ora. Pide a Dios que te dé entendimiento y 
sabiduría en tu estudio de la Biblia. 

Planea. Finaliza tus preparativos del 
culto de la familia. Reúne los 
materiales necesarios. 
Anuncia a tu familia la 
hora a la que piensas 
comenzar el culto. 



y finalmente lo 
habían 
sacado a un 
lugar 
seguro. 

La 
gente por 
fin 

comprendió 
que Jesús 
no estaba 
con ellos. 
Regresaron a sus 
hogares muy 
confundidos. Habían 
conocido a Jesús 
mientras vivía con ellos. 
Habían tenido 
oportunidad de creer en 
él después que 
comenzaron a enterarse 
de la obra admirable que 
hacía en los pueblos 
cercanos. Pero no podían 
creer que fuera más que el 
muchacho que había crecido 
entre ellos. 




Viernes 

Lee Lucas 4:28 al 30. 

Piensa. ¿Qué causó el enojo de los 
habitantes del pueblo? ¿Te hubiera hecho 
enojar la misma cosa? ¿Cómo escapó Jesús de la 
multitud? 

Ora. Ora para recordar que Dios está siempre cerca 
de ti, dispuesto a entrar en tu vida. 

Haz. Reúne a la familia para que adore 
contigo. 



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